Monday, June 8, 2009

ALFRED PENNYWORTH: EL VIGILANTE DEL VIGILANTE

No es nada descabellado decir que el personaje que más sabe sobre Batman es el mayordomo de Bruce Wayne, Alfred Pennyworth. A pesar de no ser un superhéroe, es quien más íntimamente ha conocido las aventuras y desventuras del guardián de Gotham. Es el vigilante del vigilante, aquel que vela por cumplir con todo aquello que Batman no puede alcanzar. Quien hace que Bruce Wayne mantenga una vida lo suficientemente activa como para que nadie se plantee si ese playboy tiene en realidad otra ocupación por las noches. Quien se ocupa de que todos los vehículos y artefactos de Batman estén dispuestos para su uso. Quien cura las heridas físicas y psicológicas de los héroes que habitan en la Batcueva. Y aunque casi todos los fans de Batman sabrían decir quién es Alfred y qué le caracteriza, muchos detalles sobre su vida y su pasado han ido cambiando sobre la marcha. Es parte de su grandeza.



“¡Sorpresa! ¡Alguien averigua las verdaderas identidades de Batman y Robin! ¿Quién puede ser?”. Esta era la leyenda que aparecía en la portada del número 16 de ‘Batman’, publicado en abril de 1943. Ese misterioso personaje era Alfred Pennyworth, al que se presenta todavía sin el apellido. En su primera aparición, averiguamos que es un caballero inglés que ofrece sus servicios a Batman y Robin como “un criminólogo amateur con poca experiencia pero mucho talento”. Batman le emplaza a llamarle en algún momento y discutirlo, a sabiendas de que desconoce cómo contactar con él. Pero Alfred se presenta... en la Mansión Wayne, para sorpresa de Bruce y Dick Grayson. No, no ha averiguado todavía las identidades del dúo dinámico, sino que se presenta allí para ser el mayordomo de Wayne, cumpliendo la promesa que le hizo a su padre, Jarvis, antiguo sirviente de Thomas Wayne.

Bruce y Dick están de acuerdo en que la presencia de un mayordomo pondría en peligro su trabajo nocturno, pero le dejan permanecer esa noche en la Mansión. Y es entonces cuando un grupo de atracadores entre en ella buscando unas joyas que ya habían intentado robar justo cuando Alfred llegaba a Gotham. Batman y Robin acuden al rescate, pero se marchan sin darse cuenta de que uno de los ladrones permanece escondido. Cuando éste intenta atacar a Alfred, el mayordomo consigue zafarse de él y, por casualidad, descubre la entrada a la Batcueva. Al final de la misma aventura, salva las vidas de Batman y Robin, que habían caído presos de esa banda de ladrones. Al final de la historia, Alfred revela a sus amos que conoce sus identidades y éstos le aceptan en sus vidas. “Ya eres uno de los nuestros, Alfred”, le dice Batman, admirando sus dotes detectivescas y su silencio.

Ese primer Alfred que descubrieron los lectores poco tenía que ver físicamente con el Alfred que hoy reconocemos, sin su característico bigote y con algo de sobrepeso. El cambio en el aspecto se debió al primer serial cinematográfico de Batman, que se estrenó el 16 de julio de 1943, el mismo año del debut de Alfred en el cómic. El principal cometido del mayordomo en el serial era actuar como chofer de los héroes, ya que el bajo presupuesto de la producción impedía que hubiera Batmóvil alguno. William Austin, un actor esbelto, prestó su rostro y su bigote al personaje. Para adaptar su aspecto al cómic, en el número 83 de ‘Detective Comics’ se explicaba que el mayordomo volvía de unas vacaciones en un spa, donde perdió peso y decidió dejarse crecer el bigote.

Durante trece números, y a partir del número 35 de ‘Batman’, Alfred contó con sus propias aventuras detectivescas en la colección. Por la época y por la extensión de las historias (cuatro páginas), se puede deducir que no eran excesivamente complejas. Pero demostraban que Alfred era ya parte importante del universo de Gotham. Con los años, la importancia del personaje fue creciendo. Desde el principio se conocieron sus habilidades detectivescas y su pasado como agente secreto del Servicio Británico, dedicación que abandonó para convertirse en actor (las habilidades que adquirió en ese trabajo le permitieron participar en algunos casos del Señor de la Noche). Alfred vivió dos décadas de relativa tranquilidad y asidua presencia en las aventuras de Batman, ganándose el cariño de los aficionados.

A pesar de todo, DC decidió acabar con el personaje. El motivo, restar razones a quienes atacaban al héroe considerándole homosexual. Su muerte se produjo en el número 328 de ‘Detective Comics’. Era junio de 1964. “La razón por la que acabé con Alfred fue que había demasiadas habladurías sobre tres hombres viviendo en la misma casa. Así que pensé ‘de acuerdo, voy a matar a uno de los hombres y voy a poner a una mujer ahí. Y la mujer resultó ser la Tía Harriet, pariente de Dick Grayson. Supongo que fue bastante drástico matar a Alfred”, recuerda Julius Schwartz, editor de los títulos de Batman en aquella época. El mayordomo había muerto, pero vino a su rescate la televisión. Los productores de la serie de Batman que se estaba preparando en aquellos años querían a Alfred, pero no podía tenerlo si estaba muerto en las viñetas. “Les dije a los productores ‘¡pero si está muerto!’, y me respondieron que seguro que podía pensar en una forma de recuperarlo”, añade Schwartz.



El 12 de enero de 1966 se emitió el primer capítulo de la serie, y no hace falta recordar el inmenso éxito que tuvo y la Batmanía que generó en Estados Unidos. El actor escogido para dar vida a Alfred, toda vez que ya se había alcanzado un acuerdo con DC para el regreso del personaje al cómic, fue Alan Napier, un actor británico, descendiente de Charles Dickens, que entre otras películas participó en el ‘Macbeth’ de Orson Welles. Napier no tenía ni idea del mundo en el que se estaba metiendo. “Me llamó mi agente y me dijo que iba a salir en ‘Batman’. Le respondí qué era ‘Batman’. ‘¿No lees cómics?’, me preguntó, y le dije que no. Me explicó que iba a ser el mayordomo de Batman y le repliqué que cómo iba a hacer eso, que era la cosa más ridícula que había oído jamás. ‘Te pueden pagar más de 100.000 dólares’, me dijo, así que respondí que sí sería el mayordomo de Batman”, dijo hace años Napier, que murió en 1988.

El Alfred de Napier seguía las trazas básicas del personaje en el cómic, un mayordomo atento y culto, tan dispuesto a servir a Bruce Wayne y Dick Grayson como a colaborar en la lucha contra el crimen de Batman y Robin, aportando toques de humor a una serie ya de por sí cómica en todos sus aspectos. Quizá los aspectos que más distancia marcaban con respecto al personaje del cómic eran una edad más avanzada y las gafas, pero eso no le impidió llegar incluso a enfundarse el traje del héroe de Gotham o conducir el Batmóvil en alguna aventura. En 1968, Alfred apareció por primera vez en forma de dibujo animado, en ‘The Batman / Superman Hour’. Curiosamente, la voz se la prestó Olan Soule, el mismo actor que dio vida al Señor de la Noche en ésta y en la mayoría de las primeras apariciones animadas del héroe. Y es que en aquella época era práctica habitual que un actor doblara a muchos personajes.

Para su regreso al cómic, Julius Schwartz decidió aprovechar un personaje ya existente, un villano llamado Outsider cuya identidad era entonces desconocida y que se había enfrentado en un par de ocasiones a Batman. Era octubre de 1966 y habían pasado poco más de dos años desde la muerte de Alfred. La rocambolesca historia que ideó Schwartz colocó al mayordomo como víctima de un científico loco llamado Brandon Crawford. Éste descubrió a Alfred apenas vivo en su ataúd. Con un rayo experimental para la regeneración de células le devuelve la vida por completo, aunque no su memoria. Regresa como el villano ya mencionado y, tras ser derrotado y desenmascarado por Batman, un nuevo rayo le devuelve sus recuerdos. Alfred había vuelto. Con una excusa argumental muy rebuscada, sí, pero había vuelto.

La vida de Alfred en el cómic no presentó demasiados sobresaltos hasta que se presentó a la hija perdida del personaje: Julia Remarque. La joven era fruto de la unión entre Alfred y una heroína que conoció en la Francia ocupada durante la Segunda Guerra Mundial, Mademoiselle Marie. Sin embargo, fue un personaje de corto recorrido gracias a la ‘Crisis en Tierras Infinitas’. DC decidió borrar buena parte del pasado de Alfred y colocarle como el mayordomo que siempre cuidó de la Mansión Wayne, que acompañó durante años a Thomas y Martha. Tras su asesinato, Alfred se convirtió en guardián legal de Bruce hasta que cumpliera la mayoría de edad. Al elemento de compañero de aventuras, había que unir ya el de figura en cierto modo paterna y de mentor, no ya sólo de Bruce Wayne sino también de todos los jóvenes que han desempeñado el papel de Robin.



Cuando Batman dio el gran salto al mundo del cine, en 1989 y de la mano de Tim Burton, Alfred tenía que estar presente. Visualmente más cercano a Alan Napier y con características propias del cómic, el actor elegido fue Michael Gough, conocido por su participación en varios de los filmes de terror de la Hammer. “Basé a Alfred en alguien a quien conocí en Inglaterra. Cuando estuvo en el Ejército británico, hace años, este hombre era asistente de un general de división. Después de que el general perdiera una pierna en la guerra y abandonara el servicio, el hombre siguió ocupándose de él y de su familia en su casa. Luego, cuando el general murió, siguió ocupándose de su viuda. Es una persona totalmente recta, totalmente devota y muy leal... exactamente igual que Alfred”, explicó Gough durante la promoción de ‘Batman vuelve’.

El actor, el único (junto a Pat Hingle, que interpreta al Comisario Gordon) que aparece en los cuatro filmes de Batman dirigidos por Tim Burton y Joel Schumacher, considera a Alfred como “un hombre chapado a la antigua que intenta educar a Bruce Wayne como un pequeño caballero”. En su interpretación se empiezan a ver rasgos de la ironía que ha hecho tan popular al mayordomo de Batman en las últimas décadas. Esos rasgos se irán acentuando con el paso de las películas y se tornarán en un humor más directo en los dos filmes de Schumacher, ‘Batman forever’ y ‘Batman y Robin’. El sarcasmo como seña de identidad de Alfred, no obstante, se encuentra en estado puro en la televisión, en la serie de animación de Batman de los años 90, la que tantas bases ha sentado para la forma más contemporánea del personaje y sus mitos.

La voz del personaje en esta mítica e inolvidable serie se le encargó a Clive Revill (que había sido la voz y el desfigurado rostro del Emperador en su breve aparición en la versión original de ‘El Imperio contraataca’), pero sólo pudo participar en los tres primeros episodios a causa de otro compromiso profesional que había adquirido con anterioridad. Los productores de la serie quedaron tan encantados con su trabajo, que no quisieron grabar de nuevo los diálogos con el actor que le suplió, Efrem Zimbalista Jr., que es quien interpreta a Alfred a lo largo de toda la serie. En esta versión Alfred sirve en la Mansión Wayne siendo Bruce un niño, pero también hay alguna referencia (como en el episodio ‘El león y el unicornio) a su pasado como agente del servicio secreto británico, mezclando los orígenes que el cómic ofreció antes y después de ‘Crisis en Tierras Infinitas’.

La presencia de Alfred en la serie fue muy importante, como también lo fue en la siguiente serie animada, ‘The Batman’. De hecho, en esta ocasión es casi coprotagonista del espacio hasta que hacen su aparición en las últimas temporadas Batgirl y Robin y el enfoque se vuelve casi en exclusiva a las aventuras superheróicas. Las principales novedades del personaje en esta serie son una apariencia algo más joven de lo habitual y el vínculo de su familia con el Pingüino, ya que los Pennyworth sirvieron a los Cobblepott en Inglaterra. La voz de Alfred es aquí la del actor Alistair Duncan. En la más reciente encarnación animada de los mitos de Batman, ‘The Brave and the Bold’, Alfred apenas tuvo una breve aparición en un flashback del capítulo ‘Invasion of the Secret Santas!’.

En la serie ‘Birds of prey’, los productores decidieron saltarse la continuidad de los cómics y colocar a Alfred como mayordomo de Barbara Gordon, ya como Oráculo y retirada de su carrera como Batgirl (¿un guiño a la absurda presencia de Barbara Wilson, la Batgirl de ‘Batman y Robin’, como sobrina de Alfred?) por culpa del disparo del Joker que dejó a la heroína postrada en una silla de ruedas. El actor elegido, Ian Abercrombie, tampoco había leído cómics de Batman para preparar el papel (ni siquiera sabía de la existencia de una serie dedicada a las ‘Aves de presa’) y, aunque conocía a Michael Gough, no quiso estudiar demasiado su trabajo para Burton y Schumacher. “Quería dar mi propia personalidad a Alfred y mantenerle reconocible para los fans”, dijo.

Para todos aquellos que han adorado a Alfred a lo largo de las más de seis décadas de vida del personaje, la última versión cinematográfica deparaba la mejor de las sorpresas: el actor británico Michael Caine, uno de los mejores intérpretes contemporáneos, se hizo con el papel. Se dice que se le ofreció a Anthony Hopkins (que, curiosamente, ya había dado vida a un mayordomo en ‘Lo que queda del día’) y que éste lo rechazó. “Alfred es una tremenda ayuda para Bruce Wayne en su camino, es una constante en su vida y su conciencia moral también”, explicó Caine, quien aceptó por dos motivos: porque el guión que le leyó le pareció muy bueno y porque detrás del proyecto estaba Christopher Nolan, director al que admiraba desde ‘Memento’.



El Alfred de Michael Caine coge lo mejor de cada interpretación anterior y crea un personaje reconocible pero a la vez muy personal. Su presencia en ‘Batman begins’ es esencial para entender la figura de Bruce Wayne, es, como en el cómic, quien le recuerda la importancia de su familia y de su legado. En las entrevistas promocionales de ‘Batman begins’, Nolan explicó que “Alfred representa el centro emocional de la película. Michael Caine es un gran ladrón de escenas y le he animado a hacerlo tanto como fuera posible, porque siento que Alfred, como personaje, también es un ladrón de escenas, tiene un maravilloso ingenio cortante en los cómics que Michael es capaz de llevar a la pantalla, dando a su actuación un calor y un humor que pegan muy bien con Bruce Wayne”.

Para el actor que interpreta a Batman, Christian Bale, entre el héroe y su mayordomo se establece “una gran relación, la encuentro muy divertida y muy conmovedora”. Como en el cómic. Y por primera vez se veía fielmente reflejada en la pantalla. Tanto el personaje como el actor volvieron para ‘El Caballero Oscuro’, reforzando esa relación entre héroe y mayordomo gracias a los negros momentos que viven en esta historia. Caine tiene contrato para una tercera película de la que todavía no se ha confirmado todavía nada, aunque rumores hay muchos. Como hiciera Michael Gough, Caine también se basó en una persona real para interpretar a Alfred. En este caso, trató de imitar la voz de un coronel que conoció en el Ejército cuando tenía 18 años.

La fidelidad de Alfred a Bruce Wayne dura ya 66 años. Cuando en los años 70 el Caballero Oscuro dejó la Mansión Wayne para trasladarse al corazón de Gotham, Alfred le siguió. Cuando en los 90 un Bruce Wayne con la espalda rota recorría el mundo mientras Azrael llevaba el manto del Murciélago en su ciudad, Alfred le siguió. Porque si algo caracteriza a este personaje es su fidelidad a su “amo”, un tratamiento que usa desde hace años pero que esconde una relación de amistad y cariño sin igual. El valor de su aportación a las historias a lo largo de tantas décadas es incuestionable, tanto en el cómic como en las diversas adaptaciones cinematográficas o televisivas que ha tenido Batman. Y lo que nos queda todavía por ver. Porque Alfred, aunque una vez DC nos mostrara su muerte, no puede morir.

Juan Rodríguez Millán

Sunday, June 7, 2009

BATMAN - RAFAEL DANTAS

Ilustración original del dibujante Rafael Dantas dedicada al Club Batman.
Nuestro agradecimiento al autor.

C&TM DC COMICS

Friday, June 5, 2009

BRUCE WAYNE, MUCHO MÁS QUE UN ALTER EGO - BATMAN 70 ANIVERSARIO


El primer personaje que se puede ver en el inmortal número 27 de ‘Detective Comics’ no es Batman. Es Bruce Wayne. Es lo mismo, pensarán algunos. Y no, no es del todo cierto. Bruce Wayne es Batman, pero su mundo de ficción no lo sabe, y eso le ha permitido desarrollar una historia propia, aunque desde luego vinculada a la del Señor de la Noche. Habrá coincidencia general en destacar los detalles que permiten identificar a Bruce Wayne: un playboy millonario, de aspecto tan elegante como aparentemente torpe, heredero de la fortuna de Thomas y Martha Wayne, asesinados cuando éste era sólo un niño. Tan mujeriego como altruista, vive con la única compañía de su mayordomo en una mansión a las afueras de Gotham y ayuda al desarrollo de la ciudad a través de su Fundación Wayne. Esa es la base, pero el nombre de Bruce Wayne esconde mucho más que eso.

La primera vez que vemos a Bruce, cuando en mayo de 1939 aparece ese número 27 de ‘Detective Comics’, es ya de adulto (entonces no sabíamos lo importante que sería su infancia para definir al personaje). Bien vestido y fumando en pipa, charla con su amigo el comisario Gordon. Éste le ofrece acompañarle a ver la escena de un asesinato. “Bueno, no tengo nada mejor que hacer”, responde, dando muestras de que, en realidad, es un joven ocioso y sin ocupaciones que en algo tiene que emplear su tiempo. Un misterioso personaje, Batman, resuelve el caso y Gordon se lo cuenta después a su amigo. “Un precioso cuento de hadas, comisario”, le responde Wayne. “Es un buen chico... pero su vida debe ser aburrida... Nada le interesa”, masculla para sí mismo Gordon cuando Bruce se ha marchado. Y en la siguiente viñeta, la última de la historia, descubrimos que Batman y Bruce Wayne son la misma persona.

Según la biografía oficial del Batman original, el que después se ubicó en la Tierra-2 del Universo DC, Bruce Wayne nació en 1915. Nueve años después, en 1924, fue cuando se produjo el acontecimiento que cambió para siempre su vida: la muerte de sus padres. Los lectores tuvieron que esperar un año para saber qué llevó a Bruce a dedicar su vida a perseguir criminales. Un ladrón asalta a los Wayne al salir del cine (entonces no se identifica la película, que en posteriores versiones casi siempre tenía al Zorro como protagonista) y acaba con sus vidas, pero deja al chico con vida, marcado por la tragedia que acaba de presenciar. Unos días después, Bruce jura que vengará a sus padres y luchara para que no se vuelva a producir un asesinato como éste.

En esa primera versión del origen del Caballero Oscuro, publicada en el número 1 de Batman (en la primavera de 1940) sólo se nos cuenta que Bruce, con los años, se convirtió en un científico de primera y que llevó su cuerpo hasta la perfección atlética, además de la profética presencia de un murciélago en su ventana que le mostró el camino a seguir para su cruzada. Para conocer más detalles sobre la vida de Bruce Wayne hubo que esperar varias décadas, pues el interés de los guionistas y de los lectores de entonces estaba centrado en Batman y no en el hombre bajo la máscara. Para entonces, eso sí, ya conocíamos algo del pasado de Thomas Wayne y la existencia de Leslie Thompkins, la asistente social que, como amiga y compañera de trabajo de Thomas, se convirtió en una de las personas que ayudó a criar al joven y huérfano Bruce.

En 1986 se conoció algo más sobre Bruce en el ‘Secret Origins’ dedicado al Señor de la Noche. En sus años universitarios, además de trabajar el desarrollo de su mente, Bruce desarrolló un gusto por el teatro, que en el futuro le servirá para infiltrarse en los bajos fondos de su ciudad oportunamente disfrazado. Es entonces cuando conoce a su primer amor, Julie Madison. Ella sueña con ser actriz y al acabar los estudios se traslada a Nueva York. Él decide volver a su Gotham natal para convertirse en agente de policía. El murciélago en su ventana le hace abandonar esa idea y le empuja a convertirse en algo más, en un símbolo, en Batman. Aunque Bruce y Julie mantuvieron su relación a distancia durante un tiempo, poco después pusieron fin a su historia de amor. Eran los tiempos en los que los cimientos del Universo DC habían cedido con la ‘Crisis en Tierras Infinitas’. Los orígenes de los personajes iban a cambiar y el de Batman no iba a ser una excepción.

Así llegamos al ‘Batman: Año Uno’ de Frank Miller. Al comienzo de esta obra básica para entender el universo de Batman, descubrimos que Bruce Wayne ha pasado doce años fuera de Gotham (resulta particularmente divertido ver cómo una periodista le pregunta por un rumor en concreto: su relación con “la princesa Carolina”), y han transcurrido 18 desde el asesinato de sus padres, un crimen que vemos a través de los recuerdos de Bruce, el momento en el que su vida “dejó de tener sentido”. ¿Qué ha hecho durante ese tiempo? Preparase para su misión. Pero no sabe cómo llevarla a la práctica, le falta algo. Y entonces aparece el murciélago que le inspirará. Bruce recuerda que ese mismo murciélago le asustó de niño.

Tres años después de la publicación de ‘Año Uno’, en 1989, Denny O’Neil escribió una historia, que apareció en la colección ‘Secret Origins’, para relatar los 20 años previos al nacimiento de Batman, una guía para conocer a Bruce Wayne antes de colocarse la capucha. El relato comienza con la caída de Bruce, todavía de niño, a un pozo en los terrenos de la Mansión Wayne. Decenas de murciélagos le asustan (tal y como recuerda en ‘Año Uno’), pero su padre viene a rescatarle. No es ésta la imagen tradicional de Thomas Wayne, bondadoso y comprensivo. Mantiene esas cualidades humanas sin duda, pero es aquí un hombre asustado que recrimina a su hijo su carencia de responsabilidad. Martha intenta calmarle. “Thomas, está asustado”, le dice. “Ya lo creo que debería estarlo. Se podría haber matado. Tiene que aprender”, responde Thomas.

En esta historia se dan más detalles sobre los viajes de Bruce Wayne tras el asesinato de sus padres. Con 14 años, dejó Gotham para formarse en numerosas universidades a lo largo y ancho del planeta, permaneciendo poco tiempo en cada una de ellas. A los 20 años, entró en el programa de entrenamiento del FBI, pero sólo se quedó seis semanas. Después se marchó a Corea en busca de un templo, en busca del maestro Kirigi, con quien estuvo un año aprendiendo técnicas de combate y disciplina. De allí se desplazó a Francia, donde Henri Ducard (un cazador de recompensas creado en la historia ‘Justicia ciega’, escrita por Sam Hamm, guionista del ‘Batman’ dirigido por Tim Burton) le enseña artes menos nobles pero igualmente útiles para su futura lucha contra el crimen. Y culmina en Alaska, donde un chamán le salvó la vida usando un viejo ritual que entronca con la imagen del murciélago.

Julie Madison (interpretada en la película ‘Batman y Robin’ por la modelo Elle McPherson) fue el primer interés romántico de Bruce Wayne, pero ni mucho menos el único que ha tenido durante los 70 años de existencia del personaje. El Batman original, el de Tierra-2, acabó casado con Selina Kyle, Catwoman, en una continuidad que se estableció al margen de los acontecimientos de ‘Crisis en Tierras Infinitas’. Eso sucedió cuando Bruce tenía 40 años. Dos años después, nació Helena, la hija de Bruce y Selina. En esta continuidad, y con 19 años, Helena se convirtió en la Cazadora para vengar el asesinato de su madre. Bruce Wayne, que había dejado casi por completo su actividad como Batman tras el nacimiento de su hija, aparcó definitivamente su carrera contra el crimen tras la trágica muerte de Selina. Sin embargo, volvió a enfundarse el traje del murciélago sólo para encontrar la muerte. Estamos en 1978 y Batman muere a los 63 años de edad.

Por suerte, eso es sólo ficción... incluso dentro del universo de ficción. En el cine, Michelle Pfeiffer explotó la dualidad de estos personajes: como Selina se sentía atraída por Bruce Wayne y como Catwoman por Batman. En el universo anterior a la ‘Crisis’, Bruce y Selina conocen sus respectivas identidades secretas y ella quiere que estén juntos. “El problema es que no podemos mantener una relación haciendo este trabajo”, le responde Batman. Al final será el Joker quien decida por ellos, al capturar a Catwoman y borrarle la memoria para que siga siendo una de las villanas de Gotham y no cambie de bando por Batman. Hay que esperar a comienzos de la actual década para ver a Batman revelándole su identidad secreta a Selina. Eso se produjo durante la saga ‘Silencio’. Lo hace con la intención de que estén juntos, pero no llegan juntos ni al final de esta historia. Como siempre sucede entre Batman y Catwoman, una relación imposible pero que siempre ha estado presente.

La hija de Ra’s Al Ghul, Talia, es para muchos el auténtico amor de la vida de Bruce Wayne, pero un amor igualmente imposible por tener como padre a uno de los grandes enemigos de Batman. Pese a todo, Bruce y Talia tuvieron un hijo en la novela gráfica ‘El hijo del demonio’. Esa historia, en su momento, se consideró fuera de la continuidad, pero años después, concretamente en 2006, el guionista Grant Morrison incorporó al primogénito de Batman a la línea temporal. Talia ha criado a Damian y le ha entrenado con la Liga de Asesinos, por lo que siendo todavía un niño es ya todo un experto en artes marciales. Para cuando Bruce conoce a su hijo biológico, ya ha decidido adoptar a Tim Drake, el tercer Robin. Dick Grayson, el primer Chico Maravilla, también fue acogido como el hijo que Bruce Wayne no había tenido hasta entonces. Los dos son huérfanos a causa de tragedias, como Bruce.

Al margen de Julie y Selina, Bruce ha tenido otros muchos amores. Y de vez en cuando el playboy que finge ser encuentra alguna mujer que de verdad le interesa y por la que sería capaz de replantearse su vida. Una de esas mujeres, una de las más duraderas, ha sido Vicky Vale, una reportera creada en 1948 por Bob Kane y Bill Finger. Catwoman mostró celos de ella en los años 70 y estuvo cerca de acabar con su vida (a pesar de que la ladrona felina, como Batman, también tiene como regla no traspasar el límite del asesinato). En los 90, Vicky resultó herida de bala mientras cubría una historia más sobre delincuencia en Gotham. A raíz de esos hechos, Bruce se planteó seriamente revelarle su identidad secreta y comprometerse con ella, pero desechó la idea al entender que eso pondría en peligro a una mujer que le importa mucho.

Otra mujer que puede presumir de haber sido muy importante para Bruce es Silver St. Cloud, que a pesar del breve periodo de tiempo que apareció en las historias es para muchos un personaje de más calibre que la mayoría de las mujeres que han aparecido en los mitos de Batman. Lo que hace de ella una mujer especial en la vida de Wayne es que descubre su identidad secreta. Silver deja a Bruce, convencida de que si siguiera con él perjudicaría a Batman. Ni siquiera se despide. Años después vivieron un breve reencuentro, pero la relación tampoco cuajó. Kim Basinger interpretó a Vicky Vale en el ‘Batman’ de 1989, pero el guionista Steve Englehart siempre se mostró convencido de que el personaje de la película era clavado a Silver, creación suya.

En diferentes versiones televisivas y cinematográficas se han incluido personajes femeninos que han sido intereses románticos para Bruce. En la versión animada de los 90 se insinúa la relación entre Bruce y Barbara Gordon, que se explica con más detalle en la serie ‘Batman del futuro’, ubicada en un futuro alternativo que nada tiene que ver con el universo de los cómics. Lois Lane se llega a enamorar de Bruce en la serie de ‘Superman’, hasta que descubre que en realidad es el héroe de Gotham y decide poner punto final a esa historia. En la película ‘Batman forever’, Nicole Kidman da vida a Chase Meridian, una psicóloga que llega a Gotham interesada en Batman y que acaba enamorada de Wayne. En ‘Batman begins’ y ‘El Caballero Oscuro’ aparece Rachel Dawes, ayudante del fiscal del distrito interpretada por Katie Holmes. Rachel es amiga de Bruce desde su infancia, el periodo quizá más desconocido en la vida de Bruce.

La saga que más ha profundizado en esos años, relatando acontecimientos y relaciones que nada tengan que ver con el asesinato de Thomas y Martha Wayne es ‘Silencio’. Jeph Loeb a los guiones y Jim Lee en las ilustraciones nos presentan a un amigo de la infancia: Thomas Elliot. Le conocemos como un prestigioso cirujano que ayuda a salvar la vida de Bruce tras una batalla perdida como Batman, y pronto vemos varios flashbacks de los años de su niñez. “Es como si fueran hermanos”, llega a decir de ellos la madre de Bruce, mientras que su padre cree que “al fin ha encontrado a su mejor amigo”. Los padres de Tommy sufren un accidente, Bruce le promete que su padre les salvará la vida, pero sólo su madre sobrevive gracias a las habilidades de Thomas Wayne en el quirófano. Ese incidente es el que lleva a Tommy a convertirse en Silencio y buscar venganza sobre Bruce. Pero no por el recuerdo de sus padres, sino porque él había saboteado el coche de sus padres esperando que murieran y así heredar su fortuna.

Durante las primeras décadas de vida de Batman en el cómic, Bruce Wayne no fue demasiado importante, no se desarrolló demasiado su historia. Era el millonario que de vez en cuando pasaba por allí, que aportaba algún elemento útil para la historia y poco más El foco estaba sobre el héroe, el hombre era sólo la fachada. El aspecto más relevante sobre la vida del millonario del que se solía aportar algún dato nuevo en las historias era su actividad privada, a través de la Fundación Wayne y Empresas Wayne. La primera, creada por Bruce en homenaje a sus padres, era la fachada perfecta para los actos sociales que impidieran relacionar a Bruce con Batman; la segunda, desarrollada por la familia Wayne desde el siglo XVII, incorporaba diferentes divisiones según las necesidades de las historias que se publicaban.

A partir de los 70, y al hilo del desarrollo de su vida amorosa (con Selina Kyle y Silver St. Cloud principalmente), se puso más en interés en Bruce. El millonario, en todo caso, siempre estuvo al servicio del héroe, y en alguna que otra ocasión su vida ha sufrido vuelcos cuando le interesaba a Batman. En los años 70, Batman tuvo que fingir la muerte de Bruce, estrellando un avión en una jungla para enfrentarse al único villano que por entonces conocía su identidad secreta, Ra’s Al Ghul. Poco después escenificó su regreso. Una jugada parecida, aunque mucho más compleja, es lo que se buscó en las sagas ‘Bruce Wayne... ¿asesino?’y ‘Bruce Wayne fugitivo’, que sirvieron para presentar a otras dos mujeres de vital importancia en la vida de Bruce.

La primera de ellas es Sasha Bordeaux, guardaespaldas que Lucius Fox, presidente de Empresas Wayne, impone a Bruce a pesar de que el multimillonario se opone, sabedor de que será un problema para su actividad nocturna de vigilante. Sasha acaba descubriendo que Bruce es en realidad y Batman, por lo que éste decide entrenar a su guardaespaldas para que sea ayudante del Caballero Oscuro. Poco a poco, ella se irá enamorando de él. Y, aunque eso quede mucho más oculto hasta el final de la relación entre ambos, ella de él. Cuando se lo confiesa, ya es tarde y Sasha ya ha iniciado una nueva vida como agente de Checkmate. En esta historia se mezcla otra mujer, Vesper Fairchild, que regresaba a la vida de Bruce tras su primera aparición a comienzos de los 90. Vesper muere de forma violenta y tanto Bruce como Sasha acaban por ello en la cárcel, acusados de asesinato.

La saga, más allá de la relación de Bruce Wayne con las mujeres y con su familia (la que forman Alfred, Barbara Gordon, Dick Grayson y Tim Drake), es todo un análisis de lo que significa el alter ego de Batman. Una vez consigue escaparse de prisión, la estratagema del Caballero Oscuro es hacer que Bruce Wayne huya de Estados Unidos en un jet privado y, ante la sorpresa de los suyos, no hacer nada por limpiar su buen nombre. “Bruce Wayne es una máscara que llevo, que he llevado desde que era niño... pero se ha convertido en un riesgo, así que se acabó”, llega a decir el protector de Gotham. Ante la tozudez de su mentor, Oráculo, Nightwing y Robin, con la ayuda de la nueva Batgirl, serán quienes se pongan manos a la obra para resolver el caso y encontrar al asesino de Vesper. Pero quedaba el problema de convencer a Batman de que Bruce Wayne es una parte imprescindible de su vida.

Será el policía que investigó el asesinato de Thomas y Martha Wayne quien, sin saberlo, haga cambiar a Batman de idea. Así, le pide al Señor de la Noche que investigue ese caso, que consiga cerrarlo ya que él no pudo. “El chico cambió esa noche, pero no se convirtió en asesino. Ayúdale a recuperar su vida, se merece eso como mínimo”, le dice el agente retirado a Batman. Eso hace regresar a Bruce, que convoca a su familia en la Batcueva para pedirles disculpas... a su manera. “Sé que no soy una persona fácil”, les dice antes de disipar por completo las dudas que alguno de ellos hubiera podido tener sobre la inocencia de Bruce en este caso de asesinato. A Vesper la mató David Cain, padre de la nueva Batgirl. Le contrató Lex Luthor para destruir a Bruce Wayne, pero él quiso ampliar sus objetivos y acabar al mismo tiempo con Batman.

Sobra decir que no consiguió ninguna de las dos cosas y que tanto Bruce Wayne como Batman tienen todavía mucho por delante. Bruce seguirá siendo el mismo playboy torpe de siempre, el que con tanto acierto ha reflejado Christian Bale en las dos últimas películas sobre este universo (‘Batman begins’ y ‘El Caballero Oscuro’), y eso le permitirá a Batman seguir trabajando sin que nadie sea capaz de establecer una conexión entre ambos. Bueno, quién sabe si en el futuro una nueva mujer misteriosa descubrirá el secreto mejor guardado en la ciudad de Gotham...

Juan Rodríguez Millán

Thursday, June 4, 2009

ABIERTA LA CONVOCATORIA DE DISEÑO DEL CARTEL DEL XV SALÓN DEL MANGA

El próximo 15 de julio finaliza el plazo de admisión del concurso del cartel del próximo XV Salón del Manga.

Las bases para poder participar en el concurso son las siguientes:


1- Podrán participar todas las personas que lo deseen, sin limitación alguna, individualmente o de forma conjunta.
Justificar a ambos lados
2- Las obras han de cumplir los siguientes requisitos en presentación y formato:


- Los trabajos han de ser realizados a color. - Las obras han de ser de creación propia, originales e inéditas.

- Las obras pueden ser realizadas en cualquier técnica.

-Cada participante podrá presentar solamente una obra.

- Se aceptará únicamente fotocopia a color o impresión, nunca el original. Deberá enviarse copia impresa y presentada sobre soporte rígido para su exposición.

- El cartel presentado debe contener solamente la ilustración, sin ningún tipo de texto. - Medidas de la ilustración: 297 mm de ancho por 330 mm de alto. La ilustración debe ir en posición vertical.

3- Las obras no podrán llevar el nombre del autor o autora de manera visible y se presentarán en sobre, sin firma ni nombre. En su interior se incluirá otro sobre con los datos personales del autor o autora: nombre, edad, dirección completa, teléfono y dirección de correo electrónico.

4- Las obras deberán ser entregadas personalmente o enviadas por correo a FICOMIC, c/ Palau, 4 Ent. 1ª. 08002 Barcelona, haciendo constar en el sobre “Concurso Cartel Salón del Manga 2009”.

5- El plazo de recepción finalizará el 15 de julio de 2009. No se aceptarán aquellas obras que lleven el matasellos de correos con fecha posterior.

6- El original se solicitará únicamente al ganador. La organización se reserva durante un año, a partir de la finalización del plazo del concurso, el derecho a reproducir la obra ganadora. Agotado dicho plazo, el derecho pasará a su autor. Los concursantes se responsabilizan totalmente de que no existan derechos a terceros en las obras presentadas, así como de toda reclamación que pueda interponerse por derechos de imagen o análogos.

7- La dotación económica para el autor del cartel que resulte ganador será de 400 €.
El importe de la dotación económica está sujeto a los impuestos o retenciones vigentes según Ley, excepto de exención concedida por el órgano competente de la Administración Tributaria.

8- El jurado estará compuesto por el Comité Ejecutivo de Ficomic.
El jurado podrá declarar el premio desierto y resolver todos los aspectos no previstos en estas bases. El veredicto se dará a conocer el día 23 de julio de 2009 a través de la página web de Ficomic www.ficomic.com y se comunicará personalmente al ganador.

9- La organización no devolverá las copias presentadas por los concursantes. Dichas copias podrán ser expuestas en el marco del Salón del Manga.

10- La presentación de las obras presupone la aceptación de estas bases.

El XV Salón del Manga tendrá lugar entre el 29 de octubre y el 1 de noviembre en La Farga L’Hospitalet de Llobregat.


Información proporcionada por FICOMIC

JLA DE GRANT MORRISON

Edición original: JLA New World Order, American Dreams, Rock of Ages, Strenght in Numbers, One Million, Justice For All, Earth 2, World War III
Guión: Christopher Priest, Grant Morrison
Dibujo: Frank Quitely, Howard Porter, Mark Pajarillo, Val Semeiks
Formato: Libro cartoné, 1120 págs., color.

En este volumen, el segundo dentro de la línea Omnibus tras la excelente acogida recibida con LA MUERTE DE SUPERMAN, se recopila toda la etapa del escritor escocés Grant Morrison al frente de la JLA. Se trata de más de 1.000 páginas en las que los héroes de DC Comics se enfrentan a una versión particular de la guerra de los mundos, así como la amenaza de una nueva Banda de la Injsuticia capitaneada por Lex Luthor y el Joker, un mundo paralelo dominado por Darkseid, un nuevo reclutamiento para aumentar las filas de la Liga, nuevos villanos como Prometeo capaces de vencer al mismísimo Batman y una versión futurista del siglo 853...
La JLA DE GRANT MORRISON refleja la épica en su estado más puro y consigue en sus más de 1.000 páginas condensar todos los elementos necesarios para disfrutar de una buena aventura sin necesidad de saber nada más sobre el Universo DC. Una obra inmensa que recibe su justo tratamiento en esta edición completa y única.

http://www.planetadeagostinicomics.com/

Wednesday, June 3, 2009

DETECTIVE COMICS #620 - ANHELL - PORTADAS 70 ANIVERSARIO #20


Portada #20 perteneciente a la celebración del 70 aniversario de la creación de Batman realizada por el dibujante del club Ángel Mª Martínez "Anhell" de Detective Comics #620.

Participa en nuestra celebración del 70 aniversario de la creación del Caballero Oscuro con tu versión de portadas de cómic. Al finalizar el año habrá sorpresas y premios.
Escribe a club.batman@gmail.com junto a una muestra de tu arte y te explicaremos las bases de la iniciativa.

Pincha en los títulos para ver las demás portadas...

-Batman Adventures #12 - Kewois
-Legends of the Dark Knight #38 - Kewois
-Batman #105 - Kewois
-Batman #70 - Manuel Velasquez
-Batman #426 - Abel García
-Detective Comics #583 - Tomás Morón
-World´s Best Comics #1 - Jodri
-Batman #251 - Percy Ochoa
-World´s Finest #55 - Kewois
-Batman/Punisher - Esteban Decker
-Batman #682 - Jose Manzanedo
-Detective Comics #410 - Angel Mª Martinez
-Batman #351 - Pedro Villarejo
-Detective Comics #828 - Angel Mª Martinez
-The Brave and the Bold #175- Kewois
-Batman #397-Pedro Villarejo
-Detective Comics #27 - Esteban Decker
-Superman #76 - Kewois
-Batman #429 - Abel García

C&TM DC COMICS